Descubre qué detalles te están impidiendo ser feliz

 

1- PENSAR QUE LA FELICIDAD TE HA DE LLEGAR DESDE FUERA

 

Nada más lejos de la realidad. Pero ¿qué es eso de que la felicidad está en uno mismo? Pues tan sencillo (que no fácil) como concienciarte en buscar un sentimiento de felicidad en algo pequeño, cotidiano, insignificante, y repetir este ejercicio todos los días. Al final del día tendrás la suma de todos esos instantes y te sentirás más relajado, placentero, equilibrado, alegre y feliz.

Además, una noticia que llega justo después de un instante de felicidad nos impacta de forma diferente que en cualquier otro momento. Por ejemplo: Vas a desayunar por la mañana y te tomas un delicioso café “¡Qué bien sabe, qué felicidad!” Acto seguido recibes un mensaje que te apremia para ir al trabajo a realizar una tarea farragosa, “¡Oh, qué faena! Bueno, pero con mi café delicioso me voy al trabajo con las pilas cargadas y un buen sabor de boca”. Un café no nos da la felicidad, no pretendo decir eso, pero sí que puede darnos un instante de felicidad, y si sumamos esos instantes tendremos un día feliz, y si tenemos muchos días felices ya tendremos buena parte de nuestra felicidad. El resto se seguirá trabajando de forma paralela.

 

2- NO AGRADECER LO SUFICIENTE

 

Puede parecer una tontería, puede parecer que somos unos pesados dando las gracias continuamente por todo, pero no es a eso a lo que me refiero. No sólo a dar las gracias sino a sentirnos agradecidos.

Dar gracias (no a alguien en particular, sino “a la vida”, que en realidad te las estás dando a ti mismo) por por tener un día soleado, por ese amigo que me llamó y charlamos durante un rato y me sacó unas carcajadas, por ese paseo hacia el trabajo que me permite disfrutar de un ratito al aire libre, gracias por esa familia que está ahí cuando la necesito. Qué suerte tengo que puedo disfrutar de unos minutos libres para navegar por internet. Qué suerte tengo de poder tomar café con las amigas una vez al mes. Qué suerte tengo de reírme tanto con los mensajes de whatsapp que me mandan. Qué suerte tengo de poder dedicarme a algo que me gusta. Qué suerte tengo de poder comprar la comida que me gusta. Qué suerte tengo de poder darme pequeños placeres. Qué suerte tengo de poder ducharme todos los días. Qué suerte tengo de poder elegir lo que quiero leer. Qué suerte tengo de poder disfrutar del entorno que me rodea… Estos son unos pequeños ejemplos de lo mucho que podemos agradecer a lo largo del día. ¿Qué agradeces tú?

 

3- SONREÍR SÓLO CUANDO TE SONRÍEN

 

Otro craso error. La sonrisa es contagiosa, es gratis, es alegre, infunde energía, positivismo… ¿Qué más razones necesitas para sonreír? Cuando le hablas a alguien sonriendo, inevitablemente tu interlocutor sonríe sin darse cuenta, puede que algunos tarden un poco más, pero al final sonríen. En ese momento en que ves una sonrisa delante tuya, te sientes más complacido, te sube la autoestima y te sientes un poquito más feliz. Incluso cuando hables por teléfono, aunque tu oyente no te vea la cara sí que se aprecia la sonrisa en el registro de la voz, pues la posición de los músculos que cambia al gesticular influyen en la modulación de la voz.

Pues si lo practicas todos los días notarás los resultados desde el primer momento. Más feliz tú y más felices los demás, ¿quién da más?

 

Y recuerda, a ser feliz también se aprende y sobre todo es más fácil si tú quieres ser feliz.

 

Y tú, ¿qué opinas? ¿Te ha parecido interesante el artículo? ¿Qué otros detalles crees que contribuyen a mermarnos la felicidad?

Te invito a comentar ¡estaré encantada de leerte!

 

 

Ginger

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