Ladrones de tiempo

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¿Conoces a los ladrones de tu tiempo? ¿Sabes identificarlos? ¿Sabes cómo intervenir para que dejen de robarte?

Ay, si el día tuviera 25 horas…. Toda la mañana sin parar y no he conseguido nada… ¿Te suena?

Cuando dispones de toda una jornada de trabajo por delante (ya sea trabajo por cuenta ajena, por cuenta propia o tu tiempo de trabajo no remunerado en casa) y al llegar al final del día sientes que no has parado y sin embargo no has conseguido hacer nada, no has cumplido tus objetivos o no has sacado nada en claro, es que, querido amigo, has sido víctima de más de un ladrón de tiempo. Y no me estoy refiriendo a personas que te enganchan para contarte la vida y obra de San Cucufato sino a esos imprevistos que nos atacan y a los malos hábitos que sin darnos cuenta nos hacen gastar en ellos el tiempo que no les corresponde.

La buena noticia es que deshacerte de ellos es más fácil de lo que crees. El primer paso es identificarlos. Para ayudarte a ello vamos a separarlos en dos grupos:

  • los que no dependen de ti directamente, es decir, los imprevistos
  • y los que sí, como los malos hábitos.

No son iguales para todas las personas, cada uno tiene su circunstancia y unos les roban más que otros. Pero os pondré algunos ejemplos más universales:

Imprevistos:

  • Averías
  • Accidentes
  • Colas
  • Recursos inservibles
  • Ruidos, distracciones
  • Ayudar a un compañero que lo requiere u otras personas que requieran tu atención

Los que dependen de ti directamente y los puedes controlar desde el principio:

  • Llamadas de teléfono o mensajes de whatsapp
  • Correos, mails
  • Visitas
  • Cansancio
  • Dispersión
  • Conversaciones con compañeros
  • Recursos que funcionan mal (conexiones a internet lentas, programas que no cargan, ordenadores lentos…)

¿Reconoces algunos? ¿Crees que puedes actuar sobre ellos? Pues sí, rotundamente sí. No todos los puedes evitar pero sí todos los puedes gestionar de forma eficiente.

Ahora que ya has conseguido identificarlos, el segundo paso a dar es actuar sobre ellos. Pero como no quiero abrumarte demasiado con el post de hoy, reservo la segunda parte (más densa) para la semana que viene. ¡Pero recuerda que tienes deberes! Ponte a prueba esta semana y cuéntame la que viene si has logrado identificar alguno de estos ladrones de tiempo. ¡Sólo tienes que estar atento/a!

Déjame en los comentarios cuáles son tus ladrones de tiempo y si te sientes identificado/a con alguno de los que he puesto. ¡Estoy deseando leerte!

Ginger

2 comentarios


  1. Es cierto, parece sencillo combatirlos pero la mayoría de los días pasan volando sin que sea capaz de hacer nada más que aquello que la rutina demanda de mí. Realizar cualquier otra actividad que se escape de las acciones rutinarias se convierte en una gesta casi imposible.
    Volveré sobre tu comentario para aprender más y mejor a combatir a esos malditos ladrones.
    Gracias.

    Responder

    1. Hola Pau amp, gracias por tu comentario. Para combatirlos, primero es necesario identificarlos. Por lo que cuentas parece que la rutina absorbe todo tu tiempo, quizá sería bueno que establecieras qué tareas son esas que haces a diario y cuánto tiempo inviertes en ellas. Ponerlo por escrito puede ayudarte a visualizar con más claridad tu planning diario y a esclarecer dónde están tus ladrones de tiempo, si en los tiempos muertos, en el exceso de tiempo dedicado a alguna tarea, en desplazamientos… en fin, en aquello que te está provocando un desajuste de agenda. En el siguiente post sobre los ladrones de tiempo doy algunos consejos que te pueden ayudar a combatirlos. Dime, ¿has conseguido identificar los tuyos?

      Responder

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